martes, 27 de enero de 2009

Una Gran Esperanza, una Gran Decepción



La Gran Esperanza que venía desde Buenos Aires:
Raúl Ricardo Alfonsín, abogado y de Chascomús. Tenía una imagen y un "decir" impresionante. Después de la terrorífica administración de Isabel Perón y su mano derecha "Lopez Rega", con la desastroza gestión de los militares y la imagen de un peronismo estancado y violento, no había muchas más alternativas.
Sólo Allende (el Visonte) le podía hacer algo de sombra. Tenía experiencia, fue el mejor Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, durante la gestión de Frondizi. El Dr. Alfónsín, nunca había ejercido un cargo. Este era un dato muy importante, y lo dejamos pasar.
Las espectativas hacia su gestión eran gigantescas, todos creían que sólo con "buena voluntad" se salía adelante, y que todo, absolutamente todo, cambiaría para mejor a partir de su gestión.
Asume el 10 de diciembre de 1983, luego de unas elecciones en las que gana muy ampliamente, tanto que inclusive gana en la Provincia de Buenos Aires, cuyo candidato Armendáriz, se impone ante el candidato peronista, que "era número puesto", ya que nunca desde que se creara el peronismo ganó ningún otro partido la gobernación de Buenos Aires, más que el justicialismo, pero esa vez les falló...
Los peronístas tardaron casi 3 años en recomponerse de su derrota, inclusive los dos primeros años (84/85) se pasearon por todos los pasillos judiciales, aduciendo "fraude electoral", NO podían creer que perdieran tan estrepitosamente.
El flamante presidente electo, con su eslogan más famoso: "con la democracia se come, se educa y se cura..." crecía en imagen día a día, hasta que... pasó lo que tenía que pasar:
El presidente comenzó a viajar por todo el mundo, había que recomponer la imagen del país, era la excusa para llevar extensas comisiones y viajeros colados... mientras la situación económica iba a la deriva. La Conadep vio tirados por la cloaca todos sus esfuerzos por el la Ley de obeiencia de vida, dictada por el gobierno radical, más la asonada de Semana Santa, en donde la "Casa no estaba en orden, sino todo lo contrario".
Alfonsín hizo "la plancha" durante tres años, y le costó carísimo.
El proceso inflacionario descomunal generado por la ineptitud de su equipo económico, el descontrol en la Provincia de Buenos Aires, y una "manito de brea" que siempre suelen dar los Justicialistas a sus opositores lo hicieron dimitir antes de tiempo.
Su sucesor, haría una de las gestiones más corruptas de la historia de nuestro país.

No hay comentarios: